No todas las bandas veteranas llegan a una ciudad como Ciudad de México con algo que decir. Algunas repiten fórmulas, otras viven de la memoria. Pero lo que presentó Public Image Ltd. en el Auditorio BB fue un ejercicio de tensión sostenida, una experiencia incómoda y absorbente que se sostuvo, en todo momento, sobre la figura impredecible de John Lydon.

Desde el inicio, no hubo espacio para la complacencia. Un breve “Welcome to PiL” bastó para que Lydon tomara el control de la sala. Sin artificios, sin narrativa prefabricada. Solo presencia. Observando al público con una mezcla de ironía y desafío, dejó claro que el concierto no iba a construirse desde la cercanía, sino desde la fricción.

Foto: Lukas Isaac / Visor Rock

El arranque con “Home” y “Know Now” marcó el tono; bajos densos y una estructura sonora que parecía más pensada para envolver que para agradar. En “Corporate” y “World Destruction”, esa lógica se volvió todavía más evidente. PiL no busca melodías inmediatas; construye atmósferas que avanzan por acumulación, donde cada capa sonora refuerza la sensación de incomodidad.

El centro del espectáculo, como siempre, fue Lydon. Más que cantar, interpreta desde la ruptura; estira frases, corta ritmos, convierte cada canción en un espacio de tensión. Su voz, áspera, irregular, aún filosa, no ha perdido capacidad de impacto. No intenta sonar “bien”; intenta sonar pertinente, y lo consigue.

Foto: Lukas Isaac / Visor Rock

El repertorio avanzó “This Is Not a Love Song” apareció despojada de cualquier lectura accesible, convertida en una pieza más seca, más insistente. “Poptones” y “Death Disco” profundizaron ese carácter hipnótico, donde la repetición funciona como herramienta expresiva más que como recurso estructural.

Uno de los puntos más intensos llegó con “Shoom”. La agresividad del tema se trasladó con precisión al escenario, con un Lydon empujando cada línea hacia el límite. La respuesta del público fue inmediata, rompiendo por momentos la contención que había dominado buena parte del concierto.

Foto: Lukas Isaac / Visor Rock

Pero incluso en esos momentos, PiL mantuvo su lógica. No hubo una narrativa ascendente convencional. El show se permitió pausas, cortes, pequeños quiebres que desarticulaban cualquier expectativa de continuidad.

Hacia el cierre, “Public Image” y “Open Up” reforzaron la idea de una banda que no ha suavizado su discurso con los años. Finalmente, “Rise” funcionó más como declaración que como cierre emotivo: una afirmación de identidad antes que un momento de reconciliación con el público.

Foto: Lukas Isaac / Visor Rock

Lo que ocurrió en el Auditorio BB no fue un repaso de éxitos ni una celebración del pasado. Fue una experiencia construida desde la incomodidad, el ruido y la repetición, elementos que siguen definiendo la esencia de Public Image Ltd. John Lydon, todavía desafiante, todavía incómodo, todavía completamente fuera de control o, quizás, en control absoluto.

Foto: Lukas Isaac / Visor Rock

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