The Adicts se despidió de México con una noche cargada de energía y emoción que quedará grabada en la memoria de sus seguidores. La legendaria banda británica, que marcó la historia del punk rock durante casi cincuenta años, ofreció su último concierto en la Ciudad de México como parte de su gira de despedida. El Foro Velódromo se convirtió en el punto de encuentro de miles de fanáticos que asistieron para rendir homenaje a un grupo que dejó huella en varias generaciones.

The Adicts © Lukas Isaac / Visor Rock
La velada comenzó con la fuerza de Bloody Benders y MESS, bandas encargadas de encender el ánimo del público antes del acto principal. Entre luces, cerveza y un ambiente que respiraba nostalgia, The Adicts apareció en escena con su característico despliegue visual: Keith “Monkey” Warren lucía su rostro blanco y su traje inspirado en La Naranja Mecánica, mientras el resto de la banda mantenía la estética que los hizo inconfundibles desde los años setenta. La multitud estalló con los primeros acordes de temas emblemáticos como “Let’s Go”, “Joker in The Park”, “Horrorshow” y “Tango”, que abrieron un espectáculo vibrante y cargado de intensidad.

The Adicts © Lukas Isaac / Visor Rock
El público, compuesto por personas de todas las edades, desde jóvenes con crestas y chamarras de cuero hasta adultos que crecieron con su música, vivió el concierto como una fiesta colectiva. Entre cartas lanzadas al aire y la euforia del mosh pit, se respiraba una energía que iba más allá de la despedida: era un agradecimiento mutuo entre la banda y sus seguidores. Canciones como “Just Like Me”, “Fuck It Up”, “You’ll Never Walk Alone” y “Viva la Revolution” y marcaron los momentos más emotivos de la noche, siendo esta última coreada con fuerza por todo el recinto, como un himno de fraternidad y resistencia.

The Adicts © Lukas Isaac / Visor Rock
Aunque el evento transcurrió en un ambiente de euforia, no faltó un episodio que reafirmó el espíritu rebelde del punk: el portazo. A pesar de que algunos lograron ingresar sin boleto, el suceso fue asumido por muchos como una anécdota coherente con la esencia del género. Pese a ello, no se registraron incidentes graves, y la atención se mantuvo centrada en el escenario, donde la banda ofrecía un cierre digno de su leyenda. Incluso algunos asistentes buscaron mejores vistas trepando las estructuras laterales del foro, sin que eso empañara el ambiente festivo.

The Adicts © Lukas Isaac / Visor Rock
Más que una despedida, la presentación de The Adicts en México fue una celebración de su trayectoria. Su música, su estética teatral y su mensaje de irreverencia seguirán inspirando a nuevas generaciones que encuentran en el punk una forma de libertad y expresión. La banda británica dejó claro que el punk no envejece, que su espíritu permanece intacto y que su legado, como su público, seguirá gritando You’ll Never Walk Alone.
MariTe Castilla

The Adicts © Lukas Isaac / Visor Rock

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